Un poco de historia

Un poco de historia

La medicina tradicional china (MTC) es un sistema de conocimientos integral, basado en milenios de observación y experimentación. Su origen se pierde en la noche de los tiempos. Algunos textos lo sitúan unos 1500 años antes de nuestra era. Es una de las dos medicinas que cuentan con una mayor base empírica y clínica del mundo (junto con la medicina ayurveda desarrollada en India). No en vano la UNESCO la ha declarado  “Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”.

ciclo energíaEl paradigma de la MTC se basa en el qi, (pronunciado chi), o energía vital (que podríamos asimilar al Pneuma (griego eπνευμα) de la Grecia antigua o el Prana (प्राण en sánscrito), cuya circulación equilibrada es la clave de la salud y el desarrollo. Diagnostica, clasifica y trata las enfermedades en función de los desequilibrios producidos en la polaridad (yin/yang, negativa/positiva) y la circulación de esa energía.

Los recursos terapéuticos de la MTC incluyen el chikung, el masaje (tuiná), la fitoterapia, y la acupuntura y moxibustión.

El Chikung es por tanto la primera herramienta utilizada en MTC para conservar y recuperar la salud. Tradicionalmente se transmite de padres a hijos y se practica a diario, preferiblemente por la mañana, para empezar la jornada bien despiertos y en forma. Existen centenares de movimientos distintos entre los cuales elegir los más adecuados a cada situación.

El Taichi se basa en los mismos principios energéticos que el Chikung, si bien su origen es mucho más tardío. Según la leyenda, se desarrolló en los monasterios aislados como técnica de defensa, y durante 400 años su guerrerotransmisión estuvo restringida a los descendientes directos de los fundadores de las grandes escuelas y sus mejores discípulos. Pronto adquirió el rango de disciplina militar, que formaba guerreros muy cotizados como guardaespaldas de emperadores y escoltas de caravanas. La extraordinaria salud y longevidad de sus practicantes atrajo la atención de los poderosos.

Tan llamativa era, que los gobernantes quisieron disfrutar de esos beneficios, y exigieron a los grandes maestros del Taichi que compartieran  sus conocimientos.

Conscientes del peligro de divulgar una herramienta tan poderosa sin su contrapeso de disciplina y fuera de su marco filosófico taoísta, los maestros de las distintas escuelas idearon una solución creativa: difundir esta práctica para que todos pudieran beneficiarse de sus efectos saludables, si bien despojada de su componente marcial, cuyos secretos siguieron reservando a los aprendices que se hacían dignos de su transmisión.

Esa versión “ligera” del Taichi es la más difundida en la actualidad; desprovista del rigor marcial, es un agradable ejercicio de relajación y armonización, similar a un chikung, aunque más dinámico y exigente en términos de atención, equilibrio y coordinación.

Las artes del Neikung volvieron a ser centro de atención política varios siglos más tarde. Después de la revolución china, el gobierno de Mao Tse Tung desplegó un gran interés por la medicina china en general y el Chikung en particular. Convencido de su utilidad para la salud pública, el nuevo régimen dedicó importantes recursos a su investigación, y desarrolló formas simplificadas para extender su práctica.

Pero tiempo después, durante la revolución cultural, estas mismas disciplinas fueron perseguidas, pues se las asociaba con la religión.  Durante esos años de “caza de brujas”, la práctica del Chikung y el Taichi pasó a la clandestinidad. Cuando finalmente las autoridades reconocieron su utilidad pública, la convirtieron en la piedra angular de su sistema sanitario, y entendieron que era su obligación compartir sus beneficios con toda la humanidad. Por ello, a partir de los años 1980, el gobierno chino permitió la difusión internacional del Chikung e incluso del Taichi, que en tiempos de expansión de las armas de destrucción masiva había perdido su relevancia militar.

La difusión “oficial” de estas prácticas se ha limitado a su aspecto deportivo y saludable, ignorando sus componentes filosófico y marcial, que solo llegaron a Occidente a través de algunos maestros exiliados durante los años de la represión.

En este panorama depauperado, a  escuela Hun Yuan es una rara excepción, pues mantiene el vínculo con la fuente de la práctica en China, gracias a las enseñanzas directas del Maestro Chen Xiang traídas a España por la Fundación Hun Yuan, responsable de la formación de los profesores de Tong Ren. Es la razón por la que en la comarca de Colmenar Viejo, tenemos el privilegio de practicar los trabajos del Neikung con un enfoque integral.